

En Colombia, el cultivo de soya tiene una participación estratégica dentro de los sistemas agrícolas nacionales, con una producción estimada de 84.000 hectáreas, principalmente orientada a la obtención de alimentos balanceados.
El sistema productivo está expuesto a diversos problemas fitosanitarios priorizados por el ICA, entre los que se destacan enfermedades de importancia económica como la Antracnosis (
Colletotrichum spp.), la Mancha anillada (
Corynespora cassiicola) y la Roya asiática (
Phakopsora pachyrhizi), que representan riesgos relevantes para la productividad, la estabilidad del cultivo y la sostenibilidad del sistema agrícola.
El ICA, para fortalecer la gestión de riesgos fitosanitarios en la producción de soya, desarrolla su estrategia de acuerdo con los cinco pilares de la gestión: identificación, prevención, monitoreo, intervención y comunicación del riesgo.
Esta gestión se ejecuta con base en: el desarrollo del plan de muestreo fitosanitario, un sistema de visitas de prevención, vigilancia y control, el control de fechas de siembra mediante resoluciones seccionales y con la puesta en marcha de un programa de comunicación del riesgo enfocado en el departamento del Meta, bajo principios de agroecología y manejo integrado de plagas.