PROGRAMA PROTECCIÓN FITOSANITARIA AL CULTIVO DE COCO
El coco es un cultivo importante en la economía agraria del país. De este sistema productivo se obtiene materia prima para la industria de aceite virgen y extra virgen, confites, jabones, industria de cosméticos, helados, sustrato para viveros y fertilizantes, concentrados para animales, entre otros usos.
En el año 2023, el área sembrada de coco en Colombia registró 21.750 hectáreas (ha), distribuidas en 14 departamentos, especialmente Cauca, Nariño, Córdoba, Chocó y Magdalena. El sistema productivo contribuye con 22.000 empleos directos e indirectos, distribuidos en familias productoras, jornaleros rurales y pequeñas procesadoras urbanas (EVAS, 2023).
Este cultivo promueve la seguridad alimentaria de las familias campesinas y las prácticas ancestrales de su producción, contribuyen con la conservación del patrimonio material e inmaterial en lo referente a la gastronomía de las comunidades étnicas.
Los riesgos fitosanitarios a los que está expuesto el cultivo de coco son altos, principalmente:
Complejo Anillo rojo (AR), causado por la interacción del nematodo:
Bursaphelenchus cocophilus (Cobb.) J.B. Goodey y su vector, el picudo negro:
Rhynchophorus palmarum L.;
Complejo de Picudos (
Rhynchophorus palmarum L. y Dynamis borassi Fabricius (Coleoptera: Curculionidae);
Escarabajo Torito Strategus aloeus L. (Coleoptera:
Scarabaeidae);
Pudrición del Cogollo (PC) causado por
Phytophthora palmivora (E.J. Butler) y
Porroca cuyo agente causal es de etiología desconocida.
Teniendo en cuenta la información obtenida en ejercicio de las acciones de Intervención, Prevención, Vigilancia, y Control, ejecutadas por el ICA, se evidencia que la afectación de plagas en estos cultivos alcanza las siguientes cifras: 52% por complejo de anillo rojo, el 35% por porroca, por 4% pudrición del cogollo, Escarabajo torito 6% y el 49% por complejo de Gualpas o Picudos.
Por lo anterior, el Instituto Colombiano Agropecuario – ICA, a través la Dirección Técnica de Sanidad Vegetal, cuenta con un marco normativo que incluye las resoluciones
No. 1786 del 2015 y 17361 del 2023 con el objetivo de mejorar las condiciones fitosanitarias del cultivo de coco y al mejoramiento de las capacidades técnicas de los productores, mediante la gestión de los riesgos fitosanitarios que presenta el sistema productivo. Este sistema involucra la adecuada identificación, Prevención, Vigilancia, Control y comunicación de dichos riesgos.
Actividades del Proyecto
Entre las actividades y acciones que se desarrollarán en el marco de la gestión de riesgo fitosanitario del coco se encuentran:
1.
Identificación de riesgos:
Mediante este sistema se busca definir y establecer los riesgos de plagas y otros factores predisponentes en las áreas cultivadas de coco, mediante el conocimiento de factores físicos y biológicos, con el fin de comprender y anticipar las amenazas potenciales para los diferentes lugares de producción, disminuyendo su impacto y dispersión.
2. Prevención:
Se pretende reforzar las prácticas agronómicas que prevengan el establecimiento o dispersión de las plagas del cultivo de coco.
3. Vigilancia - Monitoreo:
Este sistema fortalece el seguimiento a lugares de producción y para detectar y focalizar situaciones fitosanitarias relevantes. Generalmente se ejecuta a través de una red de trampeo, especialmente para Rhynchophorus palmarum y Dynamis borassi en las diferentes zonas productoras del país, con informes de capturas que permitan evaluar el comportamiento de la plaga.
4. Control - Intervención:
Con este sistema se promueve la supresión de plagas cuando las poblaciones alcanzan niveles que lo justifican, asegurando contención oportuna o la mitigación del impacto de las mismas para evitar daños económicos al cultivo. Las acciones de intervención o de control están definidas en el marco normativo que ampara la protección fitosanitaria de este cultivo.
5. Comunicación del riesgo:
Mediante este sistema se busca definir estrategias que permitan comunicar el riesgo fitosanitario a todos los actores de la cadena productiva del coco, especialmente productores, viveristas, asistentes técnicos. Mediante la transferencia de conocimientos y competencias y la recuperación de saberes, se espera mejorar las prácticas fitosanitarias en favor de la disminución del impacto de los riesgos.
Todo el sistema de gestión de riesgos está amparado en la búsqueda de articulación con los diferentes actores de la cadena, especialmente con la puesta en marcha de convenios o memorandos de entendimiento con el gremio como Fedecoco, la investigación, especialmente con Agrosavia y con los entes territoriales como los consejos comunales u otros.
Figura 1. Departamentos productores de Coco.
Fuente: UPRA 2023