

En Colombia, el cultivo de maíz representa uno de los sistemas productivos transitorios más importantes. Se desarrolla tanto en sistemas tecnificados como tradicionales.
El sistema productivo está expuesto a diversos problemas fitosanitarios priorizados por el ICA, entre los que se destacan el Achaparramiento del maíz (asociado a virus, fitoplasmas y espiroplasmas), la presencia del insecto vector Chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), el Cogollero (Spodoptera sp.), la Mancha de asfalto (complejo Phyllachora maydis, Microdochium maydis, Coniothyrium phyllachorae), el Picudo del maíz (Linogeraeus capillatus) y la Pudrición de la mazorca (Aspergillus spp.), plagas y enfermedades que impactan el rendimiento, la sanidad del cultivo y la productividad del sistema agrícola.
El ICA, para fortalecer la gestión de riesgos fitosanitarios en la producción de maíz, desarrolla su estrategia de acuerdo con los cinco pilares de la gestión: identificación, prevención, monitoreo, intervención y comunicación del riesgo.
Esta gestión se ejecuta con base en: el desarrollo del plan de muestreo fitosanitario, un sistema de visitas de prevención vigilancia y control, el control de fechas de siembra mediante resoluciones seccionales y con la puesta en marcha de un programa robusto de comunicación del riesgo en 14 departamentos del país (Atlántico, Bolívar, Casanare, Cesar, Córdoba, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Putumayo, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca), bajo principios de agroecología y manejo integrado de plagas.