
En Colombia, el cultivo de arroz es uno de los sistemas productivos transitorios más importante. Es la principal fuente de ingreso de más de 16,000 agricultores. Adicionalmente, en los municipios productores, los molinos son la primera fuente de empleo formal.
El sistema productivo está expuesto a diversos problemas fitosanitarios priorizados por el ICA, entre los que se encuentran enfermedades como el Añublo bacterial (
Burkholderia glumae), Añublo de la vaina (
Rhizoctonia solani), Añublo del cuello de la panícula (
Magnaporthe grisea), Falso carbón (
Ustilaginoidea virens), Helmintosporiosis (
Bipolaris oryzae), Mal de pie (
Gaeumannomyces graminis),
Pyricularia oryzae, así como plagas de importancia económica como
Sogata (
Tagosodes orizicolus) y el Virus de la Hoja Blanca (VHBA).
El ICA, para fortalecer la gestión de riesgos fitosanitarios en la producción de arroz, desarrolla su estrategia de acuerdo con los cinco pilares de la gestión: identificación, prevención, monitoreo, intervención y comunicación del riesgo.
Esta gestión se ejecuta con base en: el desarrollo del plan de muestreo fitosanitario, un sistema de visitas de prevención vigilancia y control, el control de fechas de siembra mediante resoluciones seccionales y con la puesta en marcha de un programa robusto de comunicación del riesgo en 16 departamentos del país (Antioquia, Arauca, Bolívar, Caquetá, Casanare, Cesar, Córdoba, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Norte de Santander, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca), con principios de agroecología y manejo integrado de plagas.
