Valle del Cauca, 23 de julio de 2026. En las montañas de Versalles, donde la caña panelera representa el sustento de decenas de familias campesinas, nació una alianza que protege los cultivos desde el equilibrio de la naturaleza. Por primera vez, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), Cenicaña y el sector panelero unen esfuerzos para desarrollar una estrategia de liberación de parasitoides, una herramienta de control biológico que busca reducir la presencia de la
Diatraea sp. y fortalecer la producción de panela en el municipio.
La iniciativa hace parte de la Estrategia de Extensión Fitosanitaria del ICA, que priorizó esta comunidad después de identificar una alta incidencia de la plaga en los cultivos de caña panelera. A partir de este diagnóstico comenzó un proceso de acompañamiento técnico que hoy avanza con su segunda liberación de insectos benéficos y que tendrá una tercera intervención, seguida por una evaluación final de resultados.
Gracias a la articulación entre el ICA, el Ingenio Providencia y Cenicaña, los productores recibieron la donación de
Cotesia flavipes, parasitoide de larvas de
Diatraea sp., y Trichogramma, parasitoide de huevos, dos controladores biológicos que actúan de manera complementaria para disminuir la población de la plaga sin afectar el equilibrio ambiental.
La estrategia contempla tres liberaciones acompañadas de visitas técnicas para medir el comportamiento de la plaga y evaluar el impacto del control biológico en cada uno de los lotes intervenidos. Los primeros seguimientos ya muestran resultados alentadores.
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Hemos visto realmente una menor población de plaga de Diatraea. Esperamos que después de tres liberaciones tengamos al menos un control del 50 % o más", afirmó Marta Yazmín Sánchez Roncancio, ingeniera agrónoma y responsable del proyecto de caña en el Valle del Cauca.
Además del componente técnico, la iniciativa fortalece el trabajo conjunto con las instituciones del territorio y acerca la oferta misional del ICA a los pequeños productores rurales.
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En articulación con el ICA, venimos beneficiando pequeños productores en la producción de caña. En esta articulación liberamos parasitoides para contrarrestar la plaga Diatraea. Estos productores se encuentran en la parte rural del municipio de Versalles", expresó Liceth Valencia, agrónoma de la Secretaría de Desarrollo Económico Agropecuario y Ambiental de Versalles.
Para las familias beneficiadas, el proyecto representa mucho más que una intervención sanitaria. Significa cuidar el cultivo que sostiene su economía y preservar una tradición agrícola construida durante generaciones.
José Mauricio Rodríguez Castaño, coordinador de cultivos de caña para panela de la finca La Aldea, manifestó: "
Esta segunda liberación, nos sirve para minimizar la Diatraea que es el que nos hace el baño a la caña, y es un producto que nos ha ayudado mucho para minimizar esa plaga que tenemos”.
Rodríguez también destacó el valor del acompañamiento técnico que ha recibido su comunidad durante este proceso.
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Hemos tenido el acompañamiento del ICA y para nuestra comunidad, ha sido muy importante el acompañamiento porque nos han enseñado muchas cosas que no conocíamos, además que nos han traído las cosas para atacar estas plagas."
Uno de los aspectos más importantes de esta experiencia es su proyección en el tiempo. El propósito no termina con las tres liberaciones previstas durante este año, sino que busca consolidar una estrategia sostenible para que los productores continúen utilizando el control biológico como una herramienta permanente de manejo sanitario.
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Recomendamos que después de estas tres liberaciones que estamos realizando y que fueron amablemente donadas por el ingenio Providencia y Cenicaña nuestros agricultores se comprometan a continuar con las liberaciones en el 2027 y así mantener el estado sanitario del cultivo, no abandonarlo, porque depende de la continua inyección de esos parasitoides en campo", concluyó Marta Sánchez.
Con acciones como esta, el ICA fortalece la sanidad vegetal desde el conocimiento, la articulación institucional y la confianza con las comunidades rurales, convencido de que proteger los cultivos también significa cuidar el trabajo, la economía y el futuro de las familias campesinas del país.