Con el apoyo del ICA, productores del Guaviare protegen la sanidad en la producción de chontaduro

Visita del ICA a predios de Chontaduro en el Guaviare.
Visita del ICA a predios de Chontaduro en el Guaviare.
  • En el primer semestre de 2020, 120 hectáreas de chontaduro fueron monitoreadas por el personal del ICA en el Guaviare, mediante visitas de control, vigilancia y control.

San José del Guaviare, 30 de junio de 2020. En total han sido 120 hectáreas de cultivos de chontaduro, ubicados en el departamento del Guaviare, los visitados en el primer semestre del año por funcionarios del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, quienes realizaron inspección, vigilancia y control, con el fin de prevenir la introducción de plagas de control oficial a la región.

Las visitas, realizadas en las veredas La 2000, Caño Raya Bajo, Alto Cachama y El Palmar, situadas en el municipio El Retorno, tuvieron como objetivo realizar el control de las plagas priorizadas en los cultivos de chontaduro, como el picudo negro.

“Tenemos 120 hectáreas vigiladas fitosanitariamente por el área de Protección Vegetal de la seccional. Se visitaron 23 predios, en donde se hizo control y monitoreo de plagas siguiendo con los procedimientos y protocolos establecidos”, señaló el gerente seccional del ICA, en el Guaviare, Pedro Enrique Salazar Castillo.

Durante las visitas, los funcionarios del ICA les explicaron a los productores sobre la identificación de la  plaga limitante en la producción del cultivo, y les recomendaron implementar las Buenas Prácticas Agrícolas, BPA, para mejorar la calidad sanitaria y la inocuidad de los productos obtenidos en las plantaciones.

“Es importante la prevención de las plagas, y que tengan un control adecuado de malezas en los lotes, la desinfección permanente de las herramientas utilizadas en las labores, un plan de fertilización ajustado en lo posible a un análisis de suelos y sembrar material vegetal de viveros o predios registrados por el ICA”, explicó Salazar Castillo.

Dentro de las recomendaciones entregadas a los productores estuvieron establecer trampas para capturar y eliminar los insectos adultos, mínimo una trampa por hectárea y erradicar las plantas enfermas, con el fin de mantener el estatus fitosanitario de la región.

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