San Zenón, Magdalena, 14 de abril de 2026. Con el objetivo de fortalecer las buenas prácticas agrícolas y proteger la sanidad de los cultivos, productores de cítricos del sur del Magdalena participaron en una mesa técnica fitosanitaria liderada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), en articulación con la Alcaldía Municipal de San Zenón.
Este espacio reunió a productores, técnicos y autoridades del sector agropecuario, quienes intercambiaron conocimientos y experiencias en torno al manejo adecuado de los cultivos, con énfasis en la identificación oportuna de plagas y enfermedades, así como en la implementación de prácticas responsables, conforme a lo establecido en la Resolución 1668 de 2019.
Entre los temas abordados se destacaron las principales afectaciones que pueden impactar los cultivos de cítricos, como el Huanglongbing (HLB), y las recomendaciones para su manejo dentro de los predios productivos. La producción de cítricos, especialmente naranja, toronja, pomelo y limón, constituye una de las principales actividades económicas en el sur del Magdalena, siendo el sustento de cientos de familias rurales. En este contexto, el ICA adelanta labores de vigilancia fitosanitaria en 585 hectáreas del departamento, beneficiando a más de 1.500 productores.
Los asistentes destacaron la importancia de estos espacios de formación, al considerarlos fundamentales para fortalecer sus capacidades técnicas, optimizar las prácticas en campo y avanzar hacia una citricultura más sostenible y competitiva. Este tipo de iniciativas contribuye a la Reforma Agraria, promoviendo una producción más informada, responsable y alineada con los estándares fitosanitarios del país.
Asimismo, se reiteró la importancia de mantener una vigilancia permanente frente a enfermedades como el HLB, la gomosis y plagas como
Diaphorina citri, que representan una amenaza para la productividad de los cultivos. En este sentido, estas jornadas permiten orientar a los productores en la implementación de medidas preventivas, el monitoreo constante y la respuesta oportuna ante cualquier eventualidad sanitaria.
De esta manera, el trabajo articulado entre las instituciones y la comunidad productora reafirma el compromiso con la protección de la sanidad vegetal, la sostenibilidad del campo y el bienestar de las familias que dependen de la citricultura en el sur del Magdalena.
