El campo nos habla: la vigilancia es clave para proteger la producción durante el Fenómeno de El niño

El campo nos habla, escuchémoslo.
El campo nos habla, escuchémoslo.

Bogotá, D. C., 23 de septiembre de 2026. El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en Colombia y sus efectos pueden variar de acuerdo con las condiciones climáticas y productivas de cada territorio. De acuerdo con el IDEAM, las condiciones asociadas al fenómeno persisten y se prevé que continúen durante los próximos meses, con posibles incrementos de temperatura, cambios en el comportamiento de las lluvias y presiones sobre la disponibilidad de agua.

El Niño no significa que desaparezcan las lluvias. Se trata de un fenómeno cuya influencia puede generar comportamientos diferentes según la región, por lo que el seguimiento de las condiciones locales resulta fundamental para la toma de decisiones.

Para el sector agropecuario, este escenario hace necesario mantener una vigilancia permanente. El déficit hídrico, las temperaturas elevadas y las modificaciones en las condiciones ambientales pueden generar situaciones de estrés en los sistemas productivos y aumentar la necesidad de monitorear oportunamente cultivos y animales.

Del monitoreo climático a la vigilancia en el campo

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural ha señalado que la respuesta frente al fenómeno de El Niño requiere una acción articulada entre las entidades del sector, con énfasis en la prevención, el monitoreo agroclimático, el acompañamiento técnico y la reducción de riesgos sobre los sistemas productivos. Para ello, el Gobierno nacional instaló un Puesto de Mando Unificado sectorial que articula, entre otras entidades, al ICA, AGROSAVIA y UPRA.

En este contexto, la información climática debe convertirse en decisiones concretas dentro de las unidades productivas.

¿Qué significa esto para un productor?
  • Significa observar de manera permanente lo que ocurre en el cultivo, en los animales y en las condiciones de producción.
En los cultivos, las señales también cuentan
 
Los cambios en las condiciones ambientales pueden reflejarse de diferentes maneras. Por eso, el ICA recomienda mantener especial atención sobre:
  • Plantas marchitas o cambios inusuales en su desarrollo.
  • Presencia inesperada o incremento de plagas.
  • Aparición de manchas, lesiones o síntomas desconocidos en hojas, tallos o frutos.
  • Cambios en la calidad o productividad del cultivo.
  • Alteraciones en la disponibilidad de agua.
  • Situaciones sanitarias o fitosanitarias que no sean habituales en la unidad productiva.
El ICA mantiene programas oficiales de vigilancia y control de plagas y enfermedades de importancia para la producción agropecuaria, y cuenta con sistemas de vigilancia que permiten apoyar la detección temprana y la respuesta frente a eventos sanitarios y fitosanitarios.
 
En los animales, observar también es prevenir
  • En los sistemas pecuarios, la vigilancia debe incluir cambios en el comportamiento, consumo de alimento y agua, condición corporal y estado sanitario de los animales.
  • Una alteración que se presenta de manera inusual o un aumento inesperado de animales con signos de enfermedad debe llamar la atención del productor.
  • La vigilancia epidemiológica es una herramienta fundamental para detectar oportunamente enfermedades y generar información que permita adoptar medidas de prevención, control o erradicación. El sistema del ICA cuenta con cobertura nacional y una red de oficinas y laboratorios para apoyar este proceso.

¿Por qué es importante reportar?

Identificar una situación inusual es apenas el primer paso. Reportarla oportunamente permite activar los mecanismos institucionales de vigilancia y atención que correspondan.

Por eso, ante la presencia de posibles riesgos sanitarios o fitosanitarios, los productores deben acudir a los canales oficiales del ICA y seguir las orientaciones de los profesionales y técnicos de la entidad.

La información que se obtiene directamente en los territorios es fundamental para fortalecer el conocimiento sobre la situación sanitaria y fitosanitaria del país y facilitar una respuesta oportuna.

El fenómeno de El Niño 2026–2027 una estrategia basada en acercar información científica y recomendaciones técnicas a productores y asistentes técnicos. Entre sus líneas de trabajo se encuentran la gestión eficiente del agua, la salud y el bienestar animal, la salud del suelo, el uso de material vegetal adaptado, la información agroclimática y la gestión del riesgo.

Un campo informado puede responder a tiempo

Las condiciones climáticas no afectan de la misma manera a todos los territorios ni a todos los sistemas productivos. Por eso, más que esperar a que aparezca una afectación, la invitación es a fortalecer una cultura de observación y prevención.

Revisar. Comparar. Identificar. Reportar. Actuar.

Cada productor puede convertirse en un primer observador de lo que ocurre en su territorio.
Una planta que cambia, una plaga que aparece de manera inesperada, un animal con signos inusuales o una disminución en la disponibilidad de agua son situaciones que merecen atención.

El campo nos habla, escuchémoslo.

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