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ICA: cultivos del Cesar aún padecen estragos de la Ola invernal

Focos de rabia en el Cesar disminuyeron 73% en 2011
  • Municipio de Chimichagua sería declarado zona de baja prevalencia de mosca del Mediterráneo.
  • Se mantiene la sanidad en los cultivos de palma del departamento.
  • En el 2011 disminuyen focos de rabia en el Cesar.
 


De 1.504 hectáreas de plátano afectadas, 465 se perdieron.
 
Febrero 13 de 2012. Según estudios adelantados por el ICA, de 4.200 hectáreas de plátano sembradas en el Cesar, 1.039 reportaron la presencia de enfermedades como sigatoka negra y sigatoka amarilla con una incidencia superior a 38%. La situación ha reducido la producción de plátano en 40%, aproximadamente.
 
De acuerdo con Rafael Francisco Murgas, Gerente Seccional del ICA en el Cesar, estas enfermedades, junto con la presencia de plagas como Nemátodos y Picudo, ocasionaron la pérdida total de 465 hectáreas de plátano, afectando así la economía de al menos 200 pequeños productores que derivan su sustento de dicho cultivo, principalmente en los municipios de Pueblo Bello, Valledupar, Codazzi, Curumaní, Manaure, La Paz, Chiriguaná y La Jagua de Ibirico.
 
Para contrarrestar la situación, el Instituto inició un plan de acción que incluye actividades como la erradicación de plantas afectadas, la capacitación a productores sobre el reconocimiento y manejo de las enfermedades, y la donación de fungicidas para que sean aplicados en los cultivos, con el fin de disminuir los niveles de infestación de las plagas presentes. Hasta el momento, 2.285 plantas han sido erradicadas.
 
“Con estas acciones y con el apoyo de los agricultores en el adecuado manejo agronómico de los cultivos de plátano, se espera que en seis meses un 70% de las hectáreas afectadas sea recuperado”, agregó el Gerente Seccional, quien además hizo un llamado a los agricultores de esta región para que asistan a las jornadas de capacitación.
 
55% del área sembrada reporta Marchitez del aguacate
 
De las 1.770 hectáreas de aguacate establecidas en el departamento, 930 resultaron afectadas severamente por la enfermedad denominada Marchitez del aguacate, que causa la muerte de raíces y raicillas, manifestándose en un amarillamiento del follaje, falta de vigor, muerte de ramas y decaimiento generalizado del árbol. Además, reduce considerablemente la brotación, incluso eliminándola, lo que conlleva a defoliación de la copa y secamiento de ramas en estado avanzado de la enfermedad.
Las evaluaciones hechas por el ICA determinaron que la incidencia de dicha enfermedad supera el 50% de árboles afectados en las zonas de cultivos de los municipios de Valledupar, Pueblo Bello, La Paz, Manaure, La Jagua de Ibirico y Curumaní, lo que perjudica a 980 productores.
 
“Como plan de choque, el Instituto, además de la entrega de fungicidas para el manejo y control de la enfermedad, está realizando capacitaciones sobre el manejo fitosanitario del cultivo con énfasis en Marchitez del aguacate, con lo que se espera que en un período de seis meses la incidencia de la enfermedad sea inferior al 10% de plantas infectadas”, agregó el Gerente Seccional.
 
850 hectáreas de naranja afectadas por gomosis
La Ola invernal no fue menos inclemente con los cultivos de naranja. De 1.900 hectáreas sembradas, 850 fueron atacadas por gomosis, enfermedad que afecta a las especies de cítricos, causando chancros en la base del tallo, amarillamiento y defoliación generalizada, con secamiento de ramas y muerte de la planta.
 
Del total del área que se ha visto perjudicada, el Instituto está atendiendo el 73%, es decir  627 hectáreas pertenecientes a 180 productores, localizadas en los municipios de Valledupar, Pueblo Bello, Chiriguaná, Chimichagua y Curumaní, en donde se ha determinado que la incidencia de gomosis puede llegar hasta un 25% de plantas afectadas.
 
En este ámbito, el Instituto anunció que está haciendo la entrega gratuita de fungicidas  para contrarrestar la presencia de la enfermedad, al tiempo que recordó a los agricultores que para acceder a estos productos deben estar registrados en el CLOPAD.
 
Chimichagua, zona de baja prevalencia de mosca del Mediterráneo
Gracias al Sistema de Monitoreo de Moscas de las Frutas del Instituto, se comprobó que el municipio de Chimichagua no reporta la presencia de mosca del Mediterráneo, Ceratitis capitata, porlo que en el mediano plazo sería declarado como área de baja prevalencia de esta plaga y de moscas nativas del género Anastrepha.
 
“Las moscas de las frutas afectan los frutales, ocasionando pérdidas que oscilan entre el 30% y el 40% de la producción y reduciendo las posibilidades de que las frutas puedan comercializarse en algunos mercados”, señaló el Gerente Seccional.
 
La declaratoria de esta zona beneficiaría a no menos de 598 productores de Chimichagua que cultivan naranjas, limones y pomelos, ya que podrán comercializar con mayor facilidad sus productos en los mercados especializados.
 
En la actualidad, esta misma condición de zona de baja prevalencia la tienen también la Sabana de Bogotá en Cundinamarca, el norte del departamento del Valle (La Unión, Roldanillo, Toro y Zarzal); la zona cafetera (Caldas, Quindío y Risaralda), un área del Sur de la Guajira y los municipios de Tierralta y Valencia, en Córdoba.
 
Niveles de pudrición del cogollo se mantienen controlados en cultivos de palma
 
Las acciones de vigilancia y control del Instituto han permitido mantener la sanidad en los cultivos de palma de aceite sembrados en el departamento del Cesar con relación a la Pudrición del Cogollo (PC), enfermedad letal que afecta las hojas más jóvenes de la palma, reduce su producción, y en casos avanzados destruye su punto de crecimiento, causando su muerte.
 
De acuerdo con el ICA, se tiene un estimado de 52.000 hectáreas sembradas en el Cesar, divididas en tres zonas (norte, centro y sur), y aunque la presencia de PC está en todo el departamento, no se reportan niveles de incidencia superiores al 5%, ya que la zona norte presenta un nivel de incidencia del 2%, la zona centro del 3% y la zona sur del 4%.
 
“Los niveles de incidencia de PC en el departamento están bajo control, si se toma en cuenta que por encima del 5% de nivel de incidencia de cualquier enfermedad, esta se convierte en un problema fitosanitario, causando daños severos en las plantaciones y pérdidas económicas en la actividad de los productores”, explicó el Gerente Seccional.
 
Sin embargo, la entidad hace un llamado a los palmicultores para que erradiquen de sus predios las palmas de aceite afectadas por la PC, ya quelas investigaciones realizadas y la experiencia han evidenciado que la erradicación mecánica o química son métodos eficientes para eliminación de las palmas enfermas y el control fitosanitario de la enfermedad.
 
Como parte de las acciones realizadas por el Instituto con el fin de mantener controlados los niveles de PC, está el seguimiento al material vegetal de semilla importada, la enseñanza en campo de cómo usar los productos químicos, su seguimiento, y la erradicación de palmas enfermas.
 
Focos de rabia en el Cesar disminuyeron 73% en 2011
 
Durante 2011 se prestaron en el Cesar 11 focos de rabia bovina, los cuales dejaron como resultado la muerte de 31 bovinos y dos equinos en los municipios de Aguachica, Chimichagua, La Jagua de Ibirico y Valledupar. Aún así, esta cifra muestra una reducción notable en relación con la de 2010, cuando se registraron 41 focos y la muerte de 139 bovinos, así como con la del 2009: 56 focos y 158 animales muertos.
 
Esta disminución obedece al refuerzo de las acciones por parte del ICA en el departamento, las cuales incluyeron la realización de 70 jornadas de capturas de murciélagos hematófagos en corrales y refugios en los municipios afectados, y la capacitación a los productores sobre la enfermedad.
 
Para 2012 el ICA continuará con la ejecución de las diferentes actividades de control, principalmente en los municipios del norte y sur del departamento, donde se registra una mayor incidencia de la enfermedad. No obstante, la entidad hace un llamado a los ganaderos para que vacunen sus animales y eviten la propagación de la rabia bovina que, además de generar grandes pérdidas económicas en la ganadería, afecta la salud de los humanos.
 
 
 

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