Baranoa, Atlántico 28 de septiembre de 2026. La avicultura del departamento del Atlántico marca un nuevo hito con la primera certificación en Bienestar Animal para la especie aviar, otorgada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) a la Empresa Avícola LACHE GÓMEZ Y CÍA.
La granja San Rafael se encuentra ubicada en la carretera La Cordialidad, kilómetro 1+700, municipio de Baranoa, Atlántico, y se convierte en un referente para el sector avícola departamental al ser la primera unidad productiva de la especie aviar en obtener esta certificación en el territorio.
Este reconocimiento fue obtenido luego de un proceso de evaluación en el que la unidad productiva alcanzó un cumplimiento superior al 90 % de los indicadores establecidos para medir las condiciones de bienestar de las aves, obteniendo la clasificación de “Excelente Bienestar Animal”, requisito para acceder al proceso de certificación otorgado por la autoridad sanitaria.
La evaluación se realizó durante la visita técnica de inspección, vigilancia y control adelantada por el ICA el 21 de agosto de 2026, mediante la metodología institucional para la evaluación del bienestar animal en aves de corral y de traspatio.
Esta herramienta permite valorar indicadores objetivos relacionados con tres componentes fundamentales: las condiciones observadas directamente en los animales, los recursos disponibles en la unidad productiva y las prácticas de gestión implementadas por el productor. La metodología se encuentra fundamentada en principios internacionalmente reconocidos, como las cinco libertades y los cinco dominios del bienestar animal.
El resultado refleja el compromiso del productor con la implementación de prácticas orientadas a garantizar condiciones adecuadas para las aves, así como con una producción responsable y sostenible.
El cumplimiento de los requisitos establecidos en la Resolución 253 de 2020 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural representa beneficios para el sector productivo, entre ellos el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, la competitividad y la sostenibilidad. En el departamento, ya son más de 82 predios registrados que avanzan en el cumplimiento de estos requisitos.
Las buenas prácticas de bienestar animal contribuyen a mantener animales en condiciones adecuadas, favoreciendo la producción de alimentos sanos y de calidad. Al mismo tiempo, responden a las nuevas exigencias de los mercados y consumidores, que valoran cada vez más los sistemas de producción responsables y sostenibles.
Desde el
ICA reiteramos nuestro apoyo al sector avícola para seguir avanzando hacia una certificación de buenas prácticas de bienestar animal, un reconocimiento que demuestra que en cada rincón del campo colombiano hay productores que trabajan por hacer de nuestra patria un campo de oportunidades, bienestar y desarrollo.